Relato ganador del VIII Concurso Literario de Madre Nazaria

Muy buenos días, queridos lectores, hoy vengo con una sorpresa. Se trata del relato que escribí para el concurso de relatos del centro donde estudio, Santa María de los Apóstoles en Jaén. La temática estaba relacionada con el optimismo y vencer nuestras dificultades cotidianas. Así que se me ocurrió escribir este relato corto, el cual fue el ganador en la categoría de Ciclos Formativos. La entrega de premios fue el 12 de febrero durante la celebración del día de Madre Nazaria, donde nos entregaron un diploma y un detalle.

Quería compartirlo con vosotros, porque me siento muy ilusionada por haber ganado el primer concurso al que me presento y también me gustaría saber vuestra opinión al respecto sobre qué os parece. Y sin más esperas, aquí lo tenéis 😀

La chispa interior

Me encuentro sentada en un banco donde veo a las personas pasar de camino a sus destinos.

Parque

El hombre que llega desde mi izquierda, va trajeado y parece muy absorto en lo que escucha por sus auriculares.
Otra mujer lleva un cochecito donde duerme un plácido bebé con su sonrisa genuina. A su lado va su hijo mayor apresurado, mientras va desayunando lo que le queda de su tostada con mermelada.
Aquella pareja de jóvenes que hay junto a la fuente se miran cohibidos y nerviosos, parece que es la primera vez que se ven y no saben cómo comenzar la conversación. Ella lo mira con una esperanza apenas disimulada, y él observa embelesado su rostro ovalado enmarcado por suaves ondas color castaño.
Al otro lado de la fuente, veo a un anciano observar a su nieto que juega como loco en los columpios y toboganes, mientras juega a las damas con su amigo de toda la vida; el cual a su vez, saca su teléfono móvil esperando recibir alguna llamada importantísima.
Todos ellos, aunque tienen preocupaciones en sus vidas, siempre sacan algo de ellas y lo transforman en algo positivo: el hombre trajeado estudia nuevas formas para reinventar su empresa, la madre se supera cada vez al hacer felices a sus hijos a pesar de que le cuesta llegar a fin de mes. Los jóvenes del parque desean formar un proyecto de vida juntos. El anciano que vigila a su nieto se enorgullece al verlo tan vigoroso e imaginativo como él lo fue a su edad y disfruta inculcándole valores humanos, y su mejor amigo que se estrena como bisabuelo quiere tener a su nuevo miembro de la familia en sus brazos.
En cuanto al chico del desayuno inacabado, se esfuerza en sus estudios para llegar a ser un gran emprendedor y ayudar a su madre. Y su hermano pequeño, aún sin ser consciente de las cosas a su alrededor, tendrá también un gran proyecto en sus manos para crear grandes cosas.
Y yo, aunque esté sin trabajo, me esfuerzo cada día por conseguir que los demás disfruten de sus vidas, mostrándoles un pedacito de felicidad a través de mis relatos publicados en mi blog. Porque aún teniendo un mal día, no significa que el resto de nuestra vida sea igual de desastrosa. Somos nosotros y no los demás, los que ponemos una curva sonriente en nuestra cara. Puede que algún día, necesites un apoyo externo, como mis relatos por poner un ejemplo, pero piensa en las personas del parque y cómo consiguen, mostrando su sonrisa, superar sus circunstancias.

Chica

¡Hasta la próxima, mis amados búhos lectores!